Las dos detenidas podrían ser las autoras del crimen múltiple


Conocían a Rosa Isela

Altamira, Tam.-

Las dos mujeres detenidas el pasado fin de semana en el municipio de las Choapas, Veracruz podrían ser las autoras materiales del atroz crimen en donde una mujer y sus dos hijos fueron degollados.

Pese a que la Fiscalía General de Justicia del Estado no ha emitido información al respecto, se sabe que Diana Alicia «N» y Wendy «N» conocían a Rosa Angélica.

De acuerdo a versión de la abogada defensora de William Gabriel «N» acusado en primera instancia y recluido en el CEDES de Altamira, las mujeres fueron detenidas en el sur de Veracruz, es decir, en los límites con el estado de Tabasco.

Victoria Eugenia Morales Aguirre, señala que su cliente podría salir en libertad, luego de que se establezca que fueron las mujeres (detenidas) las que asesinaron a Rosa Isela y sus dos hijos, Axel y Mónica de 5 y 8 años respectivamente.

Menciono que las autoridades ya las investigan, y todo apunta a que ellas fueron las autoras materiales del crimen que cimbró al sur de Tamaulipas y del estado veracruzano.

Y es que en la investigación inicial, William Gabriel habría sido sorprendido en su natal Cosoleacaque con un teléfono propiedad de uno de los hilos de Rosa Isela, mismo que fue rastreado.

Al ser detenido William, argumentó que dos mujeres se lo habían dado como pago a servicios de cerrajería, sin embargo esta versión no fue suficiente para evitar llegar al Centro de Rehabilitación Social de Altamira, pues se le dictó el auto de formal prisión.

Al ser localizadas y arrestadas las dos mujeres y que declaren respecto a lo sucedido entre el 8 y 9 de marzo en el domicilio de Rosa Isela en el Fraccionamiento Haciendas Dos, William podría quedar en libertad.

La abogada refirió que la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas deberá emitir la información pertinente a este caso, y el Juez deberá reconsiderar la inocencia de su defendido.

Pie Las dos mujeres detenidas en cosoleacaque Veracruz podrían ser autores materiales del crimen de otra fémina y sus dos hijos.

Por Francisco Díaz